Eric Clapton – Tears In Heaven
Hace hoy casi un año desde que le dijeron a mi tío que tenía cáncer, un cáncer pequeño, muy controlado, casi sin importancia, que se lo quitarían en una sesión de radioterapia y que inmediatamente lo pondrían en la lista de espera de trasplantes... Hace un mes, el cáncer se había extendido, y ya no había solución, lo quitaron de la lista de espera, pero no se lo dijeron para que no perdiese la esperanza de poderse recuperar. Y ayer, nos dejó para siempre. Mi tito P., y digo "tito" porque yo, a pesar de andar decidida hacia los 30 llamo a mis tíos y tías "titos" y "titas".
Mi Tito P., que además era mi padrino, y que no fallaba ninguna Nochebuena a su pregunta de rigor ¿Cómo vamos de novios? A lo que yo respondía pues regular, nada a la vista...está la cosa muy mal. Me lo preguntaba a mi lado en voz floja, para no ponerme en un aprieto por si decía algo que yo no quería que mis padres oyeran. Era un buen padre y un padre bueno, difícil es ser una de las dos cosas, muy raro encontrar a un padre que reúna ambas. Orgulloso de cada una de sus tres hijas, mis primas que lo han mimado durante este último año con paciencia y esmero, igual que mi tita C., entregada por completo al cuidado de mi tío.
Un buen padre porque se preocupó de que nada le faltase a mi primas, casa, comida y buena educación y un padre bueno porque era tranquilo, no recuerdo ni una sola vez enfadado o levantando la voz, porque nunca criticó ni cuestionó si mis primas entraban o salían, o si hacían o dejaban de hacer esto o lo otro.
Dice mi madre que fue un currante, que lo fue siempre, y en uno de esos giros crueles de la vida, resulta que la enfermedad le cogió por banda meses antes de poderse jubilar. La vida a veces puede ser muy injusta, y con él lo ha sido.
Te echaremos de menos siempre y no te preocupes tito, que cuando tenga novio prometo que serás el primero en saberlo.
