Sufjan Stevens – To Be Alone With You
A veces se echa tanto de menos una cosa que no se sabes si la viviste de verdad o te traiciona el subconsciente, lo mismo pasa cuando deseas algo con tantas ganas que de tanto imaginarlo lo crees real…
A veces se echa tanto de menos una cosa que no se sabes si la viviste de verdad o te traiciona el subconsciente, lo mismo pasa cuando deseas algo con tantas ganas que de tanto imaginarlo lo crees real…
Echo de menos:
-Un “te echo de menos”.
-Mensajes en el móvil a deshoras y con sospechosa frecuencia.
-Que me acaricien el pelo.
-Un masaje (de los buenos).
-Por una vez y sin que sirva de precedente que me inviten (a un helado o algo así).
-Dibujar corazones y nombres en la arena de la playa.
-Preparar una sorpresa o una cena romántica.
-Comprar un regalo a una persona especial.
-Escribir poesías ñoñas.
-Besos, en cantidades industriales.
-Comprarme ropa interior sexy para seducirle.
-Que me canten/cantar canciones románticas (aunque sea mal).
-Las mariposas en el estómago.
-Contarle todo.
-Que me cuente todo.
-Que me esperen a la salida del trabajo por sorpresa.
-Más besos.
-Las cosquillas.
-El menú para dos del chino.
-Pasear de la mano.
-Oir “te presento a mi chica”.
-¿He dicho besos?
-Que me diga tonterías y reir hasta que me duela la barriga.
-Que se pasen las horas volando.
-Miradas cómplices.
-Que me abracen por la cintura.
-Contagiarme de sus gustos musicales.
-Sentirme tan feliz que me duela el pecho y me falte el aire.
Hay muchas más cosas, pero éstas son las que me han venido a la cabeza ahora mismo.
A lo mejor es que los tropiezos del camino duelen más de lo que una cree, y aunque ande, no apoyo el pie del todo.
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